Cual oleaje de olas habían estado por mí esperando… ¡Ni que me lo hubiera preparado todo mi abuela! Porque nunca había visto cual espectáculo tan lindo, y ¡de bienvenida más encima! Es que era una sinfonía al unísono de trompetas sonando, marcando cual compás de puros cangrejitos desfilando con paso bien rapidito y una ballena a lo lejos charcos de agua al aire tirando. ¡Es que no podía creer que estaba viendo cual espectáculo chileno! Si hasta a los peces los pude ver brincando y chapoteando de pura emoción por estar entre ellos jugando y saltando a lo lejos. Y ahí estaba sentado yo, simplemente contemplando, cual cuadro numérico cargado de olor a mar y puros crustáceos todos habidos y por haber bailando y yo por dentro no más que gritando y exclamando. Si de pura emoción ya estaba esperando que tocaran el himno patrio y yo por dentro buscaba un poema chileno para recitar y sumarme a cual magno evento. Y después ...