Capítulo 1: Tongoy

        Hoy es día de lluvia en Tongoy. Hacía harto rato que no llovía, así que esto es bueno y, además, es rico sentir la lluvia caer, ver el cielo nublado y sentir el mar tranquilo. Hay menos ruido que de costumbre, aunque a veces a lo lejos se escuchan las voces de trabajadores construyendo algo. Es en una casa, así que tiene que ser algo como el cambio de un piso o algo así. La gente siempre cambia el piso, agranda un dormitorio, arregla un desarreglo o hace una remodelación. Que en el fondo es lo mismo que decir que a la gente le gusta emperifollar la casa. Porque la casa es la casa, tiene que estar bonita y es bueno emperifollarla; es decir, arreglarla, amononarla, embellecerla o hacerla ver linda.


        La verdad es, que la gente es la que se emperifolla, pero uno arregla la casa; la amonona. Si uno es el fiel reflejo de lo que es la casa, entonces digamos que hay una conexión establecida entre la casa y uno. Porque uno es el fiel reflejo de la casa y por ende, si uno se emperifolla, quiere decir que la casa ya está emperifollada; o se está emperifollando; o está pronta a ser emperifollada.-una cosa lleva a la otra y así vice versa. No por nada uno es propietario de la casa o la habita o vive en ella, pero está claro que de salir durante el día, hay un corazón seguro esperándolo a uno al volver. Y es bueno que este corazón esté emperifollado porque así uno no se pone idiota adentro al habitarlo.


        De hecho, es alverre, o no? para así vivir otro nuevo día al otro día. Cosa de abrir la puerta en la mañana, salir bien emperifollado para vivir el día que tiene uno, hacer lo que uno tiene que hacer y por consiguiente, cerrar la puerta bien cerrada, sintiendo que uno se prepara a vivir el día bien emperifollado, dejando su corazón listito para volver, sabiendo que está emperifollado y que estará igual de emperifollado al volver.-tan o más emperifollado como uno, o no?




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